23 de marzo de 2012

AREIA, bar chill out "cool" con buena coctelería.

Si bien hoy en día han proliferado más locales de similar atmósfera, hace 10 años rompió moldes por trasladar al centro de Madrid un concepto chill out exótico, de calidad pero muy informal. Tiene toques árabes y orientales, y en su parte del fondo tiene una cama-dosel a modo de reservado. Pueden celebrarse eventos, y ofrece comida (picoteo y ensaladas), muy buena coctelería y bodega; y una extensa gama de tés y cafés.

Estilo: Esencia chill out para el relax. La decoración es de estilo exótico, predominando la madera y las telas colgando del techo a modo de jaimas. Con colores vivos oscuros y luz muy tenue que junto a la música suave de ambiente y a los cojines y rincones en donde recostarse, predisponen a la desconexión del centro madrileño. La clientela es joven, oscilando entre los 22 y 35 años.

Punto fuerte: Las copas son muy ricas y si encuentras sitio para acomodarte el local tiene mucho encanto.

Punto débil: Las copas son algo caras y por las tardes con más público pueden tardar mucho en servirte.

Precio/entrada: No cobran entrada salvo excepción. Los cócteles cuestan 7-8€ y las raciones son tirando a carás, 8-9€. Menús del día de 10 y 15€. Los fines de semana ofrecen "brunch" a 12€.

Situación: Se emplaza la calle Hortaleza, más cercano a Alonso Martínez en el costado de Chueca, frente a la antigua iglesia y al nuevo edificio del colegio de arquitectos. Metro Chueca o Alonso Martínez.

Horario: Tiene un horario amplio que abarca la mayor parte del día desde el mediodía y hasta las 3 de la madrugada. Se vuelve más concurrido desde las 18h hasta medianoche.

22 de marzo de 2012

LOLINA VINTAGE CAFÉ, postres y copas en el salón.

Cuando abrió unos años atrás resultó muy novedoso. Un local que hace las veces de salón, con muebles de estilo diverso y carácter antiguo, en un ambiente abigarrado al tiempo que acogedor por ese toque “vintage”. Claro que en los últimos dos años han abierto (y están abriendo) bares similares como churros. De todos modos, Lolina triunfó, y sigue haciéndolo, porque sirve buenas copas, buenos cafés y buena comida. Así todo es más fácil.

Estilo: Netamente vintage. Tanto su mobiliario como su vajilla y su música ambiente. Tiene una parte baja que se puede reservar para pequeños eventos (capacidad para 20-30 personas). Clientela rondando los 30 años. Ofrecen carta de tés, cafés, tartas y comida de picoteo, especialmente tostas. También zumos, batidos y buenas copas. En cuanto llega el calor suelen abrir los ventanales laterales. Luz cálida.

LOLINA VINTAGE CAFÉ, exterior. Malasaña.
Punto fuerte: La comida y bebida es de calidad. Además, el personal es amable y es muy cómodo.

Punto débil: No es muy grande y se llena con facilidad (cuando está lleno, mirar si hay espacio abajo).

Referencias en precio: Tartas 4-5€, Tostas 4€, Ensaladas 8€. Zumos y batidos naturales 4€, cócteles 7€ y caña 1,5€.

Situación: Se ubica en la esquina de Espíritu Santo con la Calle Madera, no muy lejos de la calle Fuencarral. Metro Tribunal.

21 de marzo de 2012

MERCADO DE SAN MIGUEL, tapeo con clase y encanto.

Esto ya no es ninguna novedad para los madrileños, imagino. O no debiera serlo, porque estando tan céntrico, tan bien puesto y tan rico, es un plan perfecto para disfrutarlo y mostrárselo a quienes vienen de visita a la capital. El renovado Mercado de San Miguel esconde tras la fachada y la arquitectura clásica un mercado moderno que hace las veces de recinto de tapeo con un local por especialidad mercantil y culinaria. Pescadería, encurtidos, embutidos, postres, quesos,… además de tres bares que no cesan de servir bebidas.

Estilo: Cada puesto ofrece su pintxo, especialidad o ración, amén de las raciones que sirven los bares. Hay también ostras y un bar con bodega selecta, y en su zona central están dispuestas varias mesas altas para apoyar las bebidas y comida. Gente de trabajo y algún grupo de amigos, no tiene edad determinada.

Punto fuerte: El mercado tiene encanto y la calidad de la materia prima es excelente.

Punto débil: Suele estar a tope en horas punta (que suele ser entre las 20h y las 21:30) y sin tener donde apoyar la comida puede resultar incómodo.

Referencias en precio: Los bocados de pescado ahumado y los de queso cuestan 1€, el jamón y los vinos dependen. Por 20€ persona cenas 4 pintxos y un bocado de postre con dos bebidas.

Situación: En el cogollo de Madrid, junto a la Plaza Mayor en dirección a la Almudena, junto a la calle Mayor. Metro Sol.

20 de marzo de 2012

SUBIENDO AL SUR, la comida hace justicia

Es restaurante y tienda a su vez, y trabajan con la filosofía del comercio justo y de la relación intercultural. El local es pequeño, colorido y se encuentra aislado de la vorágine de la cercana Plaza de España. Ahora bien, aunque una de las motivaciones de acudir pueda ser el apoyo a su filosofía comercial, lo rico y sabroso de la cocina de Subiendo al Sur es una razón en sí misma para escogerlo y apreciarlo.  

Estilo: Cocina basada en propuestas del menú que cambian a diario y que recogen platos tradicionales de Sudamérica, África o Asia (predominan los peruanos y chilenos). Comida casera, trato muy familiar y raciones abundantes y sabrosas.La decoración es sencilla y colorida.

Punto fuerte: La comida está muy rica y sabrosa, el servicio es muy atento y la atmósfera es muy relajada. Los postres son exquisitos.

Punto débil: El local no tiene capacidad para grandes grupos (si bien realizan catering hasta para 400 personas – por ejemplo para la Casa Encendida). Por otro lado, la carta (que cambia a diario y es muy rica) se reduce a las 4 opciones del menú, tanto de primeros como de segundos y postres.

Referencias en precio: Menú del día 9,50€, tés y cafés en torno a 2€. 

Teléfono: 91 548 11 47. 

Situación: El local está algo escondido entre las callejas de detrás del Edificio de Plaza de España (2 minutos andando desde la plaza), muy cerca de la confluencia de Calle Amaniel y Calle Noviciado. Metro Plaza de España o Noviciado.