CERVECERÍA OLDENBURG, la mayor y mejor selección de cervezas de importación

A quien le guste la cerveza imagino que no le descubro nada nuevo, porque es sin duda un lugar de culto del brebaje en cuestión. Emplazado en una calle con multitud de ellas, destaca por ser la que mayor selección de cervezas alberga. Es “el” local para descubrir y degustar las nuevas y las clásicas cervezas europeas (por supuesto, en su correspondiente vaso), lo que aprovechan además para organizar catas, cursos y demás eventos en torno a la cerveza (preguntar en el bar o en su web).

Barra de la Cervecería Oldenburg

Estilo: Cervecería al estilo europeo en inmobiliario, de madera clara y barra parapetada tras múltiples grifos de cerveza y tras estanterías de botellines. Ofrece siempre ofertas en “cervezas de la semana” además de una extensísima carta de cervezas, casi en su totalidad de importación y siempre abarcando todas las especialidades. El ambiente es sosegado, con un público generalmente masculino y que ronda los 35 años de media.

Punto fuerte: Sin duda es un templo de la cerveza, con sus altas estanterías atiborradas de cervezas de todo origen; de hecho, presume de estar en el libro Guinnes por ser ¡¡el local con más cervezas por metro cuadrado!!. En cualquier caso, su punto fuerte es que tienen infinidad de cervezas, siempre puedes probar una nueva, y de calidad.

Punto débil: El local es pequeño. Su horario es de cierre hacia la 1h los fines de semana y hasta medianoche entre semana.

Referencias en precio: Pintas en su mayoría entre 3,90 y 4,50€. Ponen algunos frutos secos o patatas fritas para acompañar la bebida.


Situación: Abrieron un segundo local un poco más grande en otra esquina, pero nos referimos al original, ubicado muy cerca de la Plaza Olavide y de la Calle Fuencarral, en la esquina de Cardenal Cisneros con Alburquerque. Metro Bilbao o en su defecto Quevedo.

1 comentario:

Laura Artigas dijo...

Uno de los mejores locales de la historia. Premio Guiness al local más pequeño con el mayor número de cervezas de importación, más 11 grifos perfectamente integrados en barra. Todo ello en unos 14m cuadrados. De trato inigualable gracias a Jose Luis y a la grandiosa Isabel, que te acomodaba en un periquete para que disfrutaras de tu pinta.
Cuantos fines de semana y tardes maravillosas en su compañía, y aprendiendo de sus conocimientos sobre el mundo cervecil.
Ya jubilados, ahora toca disfrutar del otro local, por donde todavía se puede seguir disfrutando de su compañía y de sus excelentes cervezas.